Coloridos huevos de Pascua artesanales de madera, Vilna, Lituania (© maximkabb/Getty Images)
Fondo de pantalla Bing del 20260405

Use las teclas ← → para navegar
Domingo de Pascua se vive como una fiesta de primavera, de mesa compartida y de detalles hechos con calma. Una de sus costumbres más queridas es decorar huevos, pintándolos o tiñéndolos, y jugando con motivos geométricos y florales. El gesto es sencillo, pero convierte una tarde cualquiera en un plan creativo y familiar. También es una excusa para estrenar la luz de la temporada y llenar la casa de pequeñas piezas únicas.